Cócorit

Aspectos generales de Cócorit

Pueblo fundado por los misioneros jesuitas en 1617, cuyo nombre se deriva de la lengua Yaqui Ko’okoi, que significa chile, pimiento o picante. Cócorit, es un lugar con historia y tradición, uno de los ocho pueblos que agrupan a la etnia Yaqui. Hoy día, la comisaría de Cócorit está conformada por 46 centros de población en tres delegaciones -El Portón o Ejido Vicente Guerrero, Estación Corral y La Tinajera- y tres localidades –Km 7, Loma de Guamúchil y Tajimaroa- además de la zona urbanizada de Cócorit Pueblo la cual se divide en seis colonias –Bibiano Murrieta, Campestre, Cuauhtémoc, Eduardo Estrella, Nueva Creación y Fraccionamiento Cócorit- y la Colonia Paseo Alameda. En su conjunto, en estos centros de población pertenecientes a la comisaría de Cócorit se estima que habitan 20,955 personas. Ver tabla.

Centro de población Habitantes (Estimación al 2016)
Cócorit Pueblo 7,914
Col. Paseo Alameda 6,528
El Portón – Ejido Vicente Guerrero 1,350
Estación Corral 1,770
La Tinajera 436
Loma de Guamúchil 1,186
Tajimaroa 1,770
Total Comisaría Cócorit 20,955

Nota: 1Para estimar la población de los centros de población se utilizaron datos de INEGI del 2005, 2010 y 2015, así como distintas técnicas como la tasa media de crecimiento anual, promedios y proporciones. 2Para ver la forma de cálculo ir a apéndices. Fuente: Elaboración propia.

Cócorit se localiza en el municipio de Cajeme del estado de Sonora, México. Su fauna está formada por diversos animales de las siguientes clasificaciones: 1. Mamíferos. Chivas, becerros, vacas, caballos, ardillas y ratas; 2. Ovíparos: Colibrí, gallinas, tordos, Chanates; 3. Reptiles: Serpientes e iguanas y; 4. Insectos: Mariposas, cigarrones y abejas. El zanate mexicano o clarinero -Quiscalus mexicanus- es una especie de ave paseriforme de la familia Icteridae que vive en América; esta ave es sin duda la más representativa de Cócorit  por las  danzas aéreas que realizan sobre la plaza de armas.

Su Flora se compone por Mezquite, romerillo, chamizo volador, viejito carrizo, pino salado, nopal, pitahaya, palo loco o don Juan, ceiba, yucateco, sauce, palma, bugambilia, tabachin, guayabo, limón, laureles, higueras, naranjo, mango, aguacate, toronja, girasol y otras plantas medicinales que se describen más adelante. La Ceiba es el árbol representativo de Cócorit; son grandes, frecuentemente con raíces tabulares; su tronco generalmente tiene aguijones, al menos cuando joven. Hojas alternas palmaticompuestas; foliolos 5 a 9, peciolulos articulados con el ápice del pecíolo.

La Tribu Yaqui como el valor singular intangible de Cócorit

De la Guía Yoeme de Protur (2014) con extractos de Oropeza y Olvera (2015).

Cuentan las Leyendas que la tribu Yaqui tiene sus orígenes en la gran peregrinación hacia el sur de los grupos venidos del estrecho de Bering hace miles de años, siendo una de las etnias que quedaron rezagadas. Son un grupo milenario étnico con presencia en la Región del sur del estado de Sonora. “…Este pueblo se considera originario de la propia tierra, aunque son descendientes de los Sures, yaquis antiguos que podían vivir más de 500 años…” (Oropeza & Olvera, 2015).

Los primeros registros de la población Yaqui fue por los misioneros jesuitas; Andrés Pérez de Ribas reporta que para el año 1621 sumaban como 40,000 personas, y describe a esta comunidad como gente muy dedicada al trabajo. Posteriormente en los tiempos de Porfirio Díaz con las guerras de exterminio que se desataron en contra de la Tribu Yaqui y la deportación a otros estados de la república, la población descendió a 5,000 habitantes. Ahora, a partir de los años 30, la población yaqui ha venido en ascenso. “…Fueron infundidos en su territorio, donde crecen, entran en un proceso de autoconocimiento, practican sus rituales, conviven, y usan la naturaleza para perdurar. Han resistido invasiones coloniales, deportaciones hasta Yucatán durante la dictadura de Porfirio Díaz y bombardeos por parte del ejército mexicano al comenzar el siglo XX…” (Oropeza & Olvera, 2015).

Su lengua original es la yaqui o cahíta y a pesar del tiempo de su existencia, han conformado y conservado practicas propias en lo social, cultural, político y económico. Es la etnia más representativa de Sonora; se estima existe una población de 33, 000 Yaquis que se distribuyen en ocho pueblos con sus propios gobernadores, actualmente en Cócorit habitan 290 familias. Los yaquis se encuentran en la región Sudoeste del estado de Sonora, entre el Municipio de Cajeme, Guaymas, Bácum y Empalme, con un amplio territorio que abarca desde el Mar de Cortes hasta la sierra del Bacatete.

La nación Yaqui lleva como estandarte su bandera en franjas verticales de color azul, blanco y rojo. El color azul representa el orgullo, vigor y valentía de la raza; el color blanco, la pureza y nobleza y; el color rojo, la sangre derramada por sus padres y abuelos en defensa de su soberanía. Además lleva en su estampado un grupo de simbolismos, amalgama entre sus creencias mitológicas y católicas. El sol representa al Dios creador del mundo y de todas las cosas; la luna, diosa madre que ilumina el camino en el universo; la cruz representa su nueva religión espiritual y; las estrellas son los espíritus de los ancestros que vigilan el territorio.

Screenshot_1La organización política se da a través de las Autoridades Tradicionales de la Tribu Yaqui, las cuales encabezan y representan cada uno de sus pueblos: integradas en primer lugar por el Gobernador, el Pueblo Mayor (Representante de la experiencia de los ancianos), Capitán, Comandante y Secretario. En primera instancia son quienes deciden, definen y actúan según los principios, normas y facultades de que son investidos para usos, tradiciones, costumbres y relaciones con los otros Niveles de Gobierno. Tanto los asuntos oficiales internos y externos, como los civiles en los que se solicita la intervención de las autoridades, son tratados en las asambleas ordinarias las cuales se llevan a cabo los días domingos después de misa, igualmente en las extraordinarias, según el carácter del asunto a tratar. Estas asambleas se realizan en cada Pueblo y uno de ellos puede invitar a los restantes, cuando así se requiera para la tribu, según la situación o circunstancias que se traten. Así cada reunión tiene un protocolo establecido para la discusión y análisis.

Identidad cultural de la Etnia Yaqui

Screenshot_2Como todo grupo social esta etnia se ve orgullosa y fortalecida por su propia cultura, con una lengua materna que la hace única, su vestimenta tradicional con llamativos bordados multicolores con formas florales, sus fiestas tradicionales que se suceden prácticamente todo el año con diferentes Santos patronos, así podemos citar en orden: La Cuaresma, en toda la Tribu Yaqui; la Fiesta de San Juan Bautista, la Santa Cruz, La Santísima Trinidad, Corpus Cristi, Santa Bárbara, La Virgen del camino, El Espíritu Santo, y San Pedro y San Pablo. Además de las fiestas tradicionales de novenarios y al cabo de un año, donde se engalanan con danzas como la del venado, pascolas, matachines, coyotes y así mismo con su gastronomía y música tradicional, todos estos elementos se conjugan con el espíritu de los yaquis y confluyen sentimientos que enorgullecen la riqueza cultural, y fundamento histórico del pueblo. Ver imagen captada por María Trinidad Ruiz Ruiz durante la Fiesta de la Santa Cruz, celebrada en el cerrito del Abaskaure en la comunidad de Tórim.

Screenshot_3El Fariseo / Chapayeca es un cargo que se asume desde niño, impuesto por los padres o parientes allegados en caso de padecer alguna enfermedad grave, mismo que persigna o compromete a partir de los 7 a 10 años; se cumple por toda la vida. Su primera función es servir como cabo. Cuando adulto, se casa por la iglesia, su segunda función será usar la máscara. Las máscaras son elaboradas cada año por todas las personas que tienen cargo. Los fariseos usan la misma figura por 3 años seguidos, todas las máscaras son quemadas y solo se guarda una, con todo y espadas en la iglesia por si alguna persona con ese cargo fallece en cualquier época del año, si estaba casado por la iglesia  lo sepultan y queman la máscara en la cruz mayor. Ver imagen de los accesorios Chapayecas. La bandera de los Chapayecas se utiliza para bendecir las ceremonias de las fiestas de cuaresma, santiguar a las personas en la velación del cuerpo de Cristo, en la fiesta de la pasión, rezos y las cruces de los hogares que visitan en los pueblos, donde ofrecen las fiestas en la misma comunidad y finalmente para bendecir a la persona que fallece en cuaresma o durante el tiempo ordinario, si perteneció a la orden de los fariseos o caballeros.

Screenshot_4La Ramada representa la iglesia provisional en cualquier fiesta tradicional. En Semana Santa se empieza a construir a partir del jueves Santo en algunos pueblos, en otros se construye en el mismo día Sábado de Gloria; en ella se ejecuta la danza del venado y pajkolas -pascolas-.

La vivienda típica Yaqui es elaborada con horcones de mezquite, carrizo, palma y barro. La característica esencial de las viviendas yaquis en los ocho pueblos es la cruz testigo frente a cada hogar. En casi todos los hogares, durante la celebración del Día de Muertos se pueden encontrar los tradicionales tapancos -altares-.

Screenshot_5La gastronomía es parte fundamental en la celebración de las diversas Fiestas Tradicionales en toda la comunidad Yaqui. En ellas se prepara el wakabaki –guacavaqui-, un caldo de cocido cuyos ingredientes más usuales son la costilla de res, zanahoria, papa, repollo, calabaza pero pueden variar “según los frutos que da la naturaleza en la temporada que se vive.” Además se preparan las tortillas “de agua”, “grandes” o “sobaqueras”, una variación de la tortilla de harina hecha con sal y poca manteca la cual se come acompañada de carne con chile, frijoles y queso fresco de rancho y, si así lo decide el comensal, en forma de burrito percheron. La tortilla Yaqui tiene su origen en los tiempos de la conquista de los españoles, que trajeron consigo técnicas de producción de alimentos derivados del trigo adoptadas de la cultura Árabe, entre ellas la tortilla de harina de trigo. Las mujeres Yaquis de la época, al no tener una economía estable ni poder asentarse en un lugar, comenzaron a alargar la tortilla para satisfacer más rápido el hambre de sus crías y hombres de la tribu; práctica ancestral que con el tiempo se convirtió parte de los usos y costumbres de la etnia.

Screenshot_6

Artesanías típicas de la Etnia Yaqui

El rebozo es una prenda no solo utilizada por la mujer yaqui, sino por todas las mujeres indígenas mexicanas. Es utilizada para cubrirse, cobijarse o para cargar a sus bebés. En el caso de la Etnia Yaqui, al igual que sus vestidos, son elaborados de telas finas de fibras naturales, o inclusive con telas de algodón confeccionadas manualmente en los telares; llevan flores bordadas con hilazas en los extremos.

Screenshot_7

El tambor de agua es instrumento utilizado para formar la música ambiental de la danza del venado, es un guaje, o variedad de calabaza grande, seca, partido por la mitad y una de las partes flota arriba de un recipiente que contiene agua. Entre el guaje y la superficie del agua se forma una cámara de aire, que permite que  el golpeteo rítmico que se realiza con una vara recubierta de hojas de elote al que llaman “tamal” emita un sonido profundo.

Los raspadores son un instrumento musical utilizado durante la danza del venado, son hechos de madera de palo de Brasil, la mayoría de las veces suelen ser dos o tres rascadores que a su vez se apoyan sobre otros tantos medio guajes.

El cinturón es utilizado durante la danza del venado y está formado por una tira de cuero aproximadamente  8 centímetros de ancho, de ésta tira cuelgan  entre 100 a 140 pezuñas de venado divididas en tiras de cuero de 8 centímetros de largo.

La flauta ceremonial es un instrumento musical utilizado durante la danza del venado, es un palo de carrizo con orificios, como cualquier otra flauta; sus sonidos son parte de la dramatización del ciclo del venado.

Los ténabaris son un accesorio e instrumento musical de la danza del venado, compuestas por  tiras de capullos de mariposa secos utilizados es los tobillos del danzante, que a su vez producen sonido al momento que el danzante se mueva o camina.

Las máscaras de pascolas son utilizadas por los pascolas durante la danza del venado y está hecha de madera pintada con colores blanco y negro. Llevan bigote, barba y cejas de ixtle. Esta máscara se la pone detrás de la cabeza, y se la colocan en la cara cuando bailan determinados pasos.

La cabeza de venado consta de una cabeza de venado disecada adornada con cintas; es utilizada por el danzante durante su representación.

La danza del venado, patrimonio cultural de la humanidad.

Screenshot_8Narra la leyenda Yaqui que cierto día se encontraron dos yoremes –gente del pueblo; parte de la tribu- por El Copas, un pueblo antiguo ya desaparecido cerca de la comunidad de Huiviris. Ellos vieron un hermoso venado grande, el cual corrió a gran velocidad y se adentró en el inmenso mezquital. Los yoremes se pusieron de acuerdo para cazarlo. Todo el día siguieron las huellas de aquel gran venado. Cuando cayó la noche se dispusieron a descansar, hicieron una gran fogata, prepararon su cena, comieron y durmieron. Al día siguiente, muy temprano, volvieron a seguir las huellas del gran venado por el monte de mezquital. Siguieron hasta el cansancio y no pudieron hallarlo. Al tercer día intentaron encontrarlo con más ansias. Después de mucho caminar, ya muy cansados, escucharon ruidos y se dispusieron a averiguar que los producía. Se acercaron muy cautelosamente. Fue muy grande la sorpresa al ver al hermoso ejemplar de venado que habían seguido varios días. Se encontraba en medio de una manada dando saltos como si estuviera danzando. Era un bonito espectáculo. Al ver esto, los cazadores acordaron no matar al venado y regresaron al pueblo, en donde contaron lo que había sucedido e hicieron imitaciones del venado que danzaba. Desde entonces, los yoremes empezaron a bailar venado y a hacer imitaciones del comportamiento del animal.

En proceso para obtener su nombramiento como patrimonio cultural de la humanidad, la danza del Venado es una dramatización de la cacería del venado, héroe cultural de estos pueblos, por parte de los pascolas –pajkola: cazador-. Se imita al venado mediante el uso de una mímica libre, las reacciones del venado al entrar en el libre entorno donde presenta emociones de libertad, sorpresa y susto al ver que los cazadores o pascolas lo atrapan. Además del venado, intervienen 4 pascolas que bailan de uno en uno. El primer pascola representa animales menos adorados por los yaquis como el perro y el burro. Después entran en escena dos pascolas que representan a los coyotes tratando de molestar al venado enfadándolo con amenazas, pero el venado se defiende ágilmente. Finalmente interviene el último Pascola, el llamado Yoowe –anciano- quien representa al jefe del grupo y escenifica una lucha entre el venado y el cazador hasta que el venado llega a su muerte. Ver imágenes de niños indígenas yaquis interpretando la danza del venado; a la izquierda el danzante del venado, los músicos y al fondo los pascolas y; a la derecha los pascolas portando la indumentaria típica del personaje.

Screenshot_9

La Indumentaria del danzante venado consta de una serie de elementos simbólicos: 1. Adorno de listón rojo sobre los cuernos del venado que representa las flores del campo; 2. Cabeza de Venado que al colocarse ésta hay una fusión hombre-animal; 3. Rosario que representa la religión y la espiritualidad del yaqui; 4. Cinturón con pezuñas que representa al crujir las ramas al paso del venado en su hábitat; 5. Reboso que representa la piel del animal la cual se usaba ancestralmente, pero con el tiempo se adoptó este accesorio; 6. Ténabaris que representan la destreza y agilidad de sus patas, elaborados con capullos secos de mariposas rellenos de piedras y; 7. Sonajas que representan el estado de alerta del animal.

“En el Museo de los Yaquis se cuenta con una antigua grabación en ‘la lengua’ de ancianos que relatan: ‘La danza del venado surgió cuando los cazadores, quienes se pasan la vida en el monte, vieron una manada de venados que se reunía para contar del medio vegetal y la vida que los rodea. Uno de los machos se paró en dos patas y las hizo vibrar como sonajas. El cazador vio este ritual y así retomaron lo visto para crear la danza del venado. Esto fue lo que vieron nuestros antepasados y así lo narraron. Ellos me lo platicaron así y yo se los platico a ustedes’. Para poder ser un buen venado o Pascola, o para ser un buen músico es indispensable ir al desierto por tres días y pedir ahí ese don, ese atributo. Sólo a través del sueño entrarán los elegidos al mundo de los encantos. Ahí le llegará el don a la persona: Sabrá hacer música, sabrá bailar” (Oropeza & Olvera, 2015).

Prehispánica y católica o ninguna: El espíritu de la Usanza Yaqui.

Extracto del artículo “Renovar el espíritu a la usanza Yaqui, relato de una Semana Santa originaria” escrito por Dailiri Oropeza y Aldabi Olvera, miembros del colectivo informativo por internet Más de 131, tras su participación en la caravana de pueblos indígenas del Estado de México invitados por las autoridades Yaquis a los festejos de la Semana Mayor del 2015.

“Hombre vuelto flor, ¿en qué parte del mundo del monte te desangras?”

Hombre Venado, cántico de Juan Seboa

En Sonora hay una frase que dicta: La Tribu Yaqui no pudo ser conquistada más que por la religión católica. Al asistir a las diversas ceremonias de la Semana Santa, cúspide de la Cuarejma yaqui, y ver las danzas que imitan animales, escuchar los capullos de mariposa que se agitan en los pies del hombre-venado y los cantos de los hombres y mujeres que alimentan su música, cualquiera dudaría de esa tajante afirmación. La Semana Santa yaqui tiene diferencias radicales con las demás representaciones mestizas sobre la pasión de Cristo. Los indígenas están conscientes de que la raíz y sentido de su celebración residen en la cosmovisión ancestral que heredan mediante la tradición oral, y que gozan de una gran autonomía de la iglesia católica. “Somos católicos a nuestra manera, a la usanza yaqui. Estamos hablando del surgimiento de una religión que no es católica ni es yaqui. Y cada año hacemos un recordatorio, un llamado a la conciencia de lo que somos, nuestros orígenes”, nos contó el viernes santo en conferencia el yaqui Juan Silverio Jaime León, del área de vinculación con Educación del Museo de los Yaquis de Cócorit, Sonora.

Así, el papel que realiza cada personaje dentro de la representación en cada uno de los ocho pueblos que conforman la Tribu Yaqui tiene repercusiones en la vida comunal de la Tribu. Este proceso no sólo tiene que ver con el tiempo de la Cuarejma, nos relatan, sino con toda la vida de cada participante y en la vida compartida de las ocho comunidades yaquis, o de quienes tengan la oportunidad de asistir a los rituales. Juan Silverio explica: “En cada ceremonia lo escuchas. Esa es la enseñanza. No es religión. Es la idea que heredamos de nuestros padres. Los mayores hablan de la identidad, del agua, del río. No fue inculcado por los jesuitas. Eso ya existía y se incrustó en este ceremonial que es el más importante para los yaquis porque es nuestra ratificación.”

Las voces de cinco mujeres suenan hacia lo alto del cielo en latín. Es jueves, acaban de salir de la iglesia. Resguardan la escultura de Jesús que sostienen cuatro niñas coronadas con bordadas flores. La figura lleva una capa roja. La comunidad se acerca; es hora del Konti (rodear en lengua yaqui), la procesión. En cada paso se hacen escuchar los Chapayecas (fariseos que tienen su enramada o cuartel al lado de la iglesia). Piden con insistencia la muerte de Jesús, se burlan de él moviendo los capullos de mariposa que portan en sus pies y un cinturón de uñas de venado en su cintura. Llevan 40 días de oración, de sacrificio. Durante estos días tienen a su cargo la autoridad en las comunidades yaquis. Un día antes fueron azotados después de que apagaron las doce velas del candelabro frente a la imagen de Jesús. Reciben los golpes para cumplir un mandato de pureza y limpieza durante el miércoles de tinieblas, cuando, en la oscuridad, simulaban un bosque emitiendo aullidos de coyotes, cantos de pájaros, ladridos. “Eso es la naturaleza, nos aferramos a lo que es lo natural. Hay una mezcla de esencias en ese ritual”, nos explicó después Juan Silverio. Cada Chapayeca representa la maldad. Porta una máscara que puede ser de algún personaje como el Chavo del ocho o Memín Pinguín, y cuando ascienden en el cargo son máscaras tradicionales. Tienen ese personaje desde que son niños. Cuando suenan el cinturón y sus espadas de madera pintadas de rojo y azul es porque piden la muerte de Jesús.

En el Konti caminan alrededor de la comunidad, con oraciones, con las peticiones malignas de los Chapayecas, pero también con el resguardo de los Caballeros, kabayeon o cabos. Cada Konti realizado desde el miércoles de ceniza tiene una dedicatoria especial, a la comunidad, a José padre de Jesús, a los personajes durante la Cuarejma, o a las autoridades de cada uno de los ocho pueblos. Al azar eligen a 12 niños de la comunidad para que cenen por última vez junto a Jesús. Salen de la iglesia, seguidos por cabos y Chapayecas, y peregrinan hasta la enramada que está entre la cruz principal de la plaza y las tres cruces que están en la parte más lejana, a la par de la enramada de la cocina, que da de comer a toda la comunidad. Los niños portan coronas de mezquite, como Jesús. De la cocina a la enramada hay una fila y de mano en mano de las autoridades de Cócorit pasan cientos de pequeños platos de barro con todo tipo de guisados; espagueti, machaca, ejotes, queso, flor de calabaza, nopales, capirotada, arroz, repollo, chícharos, atole, calabazas y cientos de tortillas de harina con las que los niños se hacen burritos.

Mientras disfrutan el festín alegre, entran a la enramada de dos en dos los Chapayecas a sonar su cinturón llamando a la muerte, las mujeres cantan en latín, predominan los rezos. Las niñas vestidas de ángel comen también. Al centro de la mesa hay quelite y piloncillo. Atrás de Jesús hay siempre un jarrón de barro con agua. Suena una flauta que provoca angustia. El ritual de la cena es tan tétrico que los niños presentes que observan, lloran de miedo. En la cruz principal, en medio de la plaza, hay cinco kabayeon a caballo. El principal porta una capa negra adornada con estoperoles, es Poncio Pilatos. Los cinco tienen la cara cubierta de negro en su totalidad. Dan la vuelta al recorrido del Konti a caballo y a gran velocidad. La estatua de Jesús de capa roja se encuentra en las tres cruces. Pilatos da la espalda a la iglesia, sostiene una lanza de madera con punta roja y una cruz pintadas, de la flecha descuelga una pequeña capa roja, los caballeros detrás hacen una formación rígida. Al otro lado de las tres cruces cantan al cielo azul abierto las mujeres en latín y los rezos que provocan un clima de tensión mientras los Chapayecas hacen sonar sus espadas de madera culpando a Jesús.

Fariseos y cabos dibujan círculos a lo largo de la plaza en formación de dos filas, corren desde la iglesia hasta donde están los jinetes sin rostro. En esa formación pasan varias veces frente a la figura de Jesús vestida de rojo. Hasta que la llevan a la Iglesia. Después Jesús, de carne y no de estatua, corre en un recorrido que se asemeja a un Konti, huye de los Chapayecas mientras mujeres con ramas de mezquite les golpean las piernas y les gritan “ave María purísima”, las mujeres de vestimenta colorida y tradicional resguardan a Jesús, le dan agua, mientras los Chapayecas las atacan y buscan arrebatar a Jesús. Lo trasladan hasta a la cruz principal frente a la iglesia, donde lo dejan tirado. Ahípostrado frente a la iglesia, colocan un plato de barro donde toda la comunidad arroja monedas. Del otro lado de la cruz hay tres Chapayecas que también piden dinero. Jesucristo es ahora presa de los Chapayecas, quienes lo amarran del cuello y lo custodian en la iglesia. El viernes santo es el día de mayor maldad y tensión en los Kontis. Los cabos resguardan a Jesús hasta el momento de su ejecución. Durante la noche, con gran ruido de cuetes, resucita.

La danza del venado aparece en la última parte de la Semana Santa, a partir del sábado de gloria. El viernes por la noche hace su primera aparición y durante la madrugada realiza constantemente la danza con la que busca la resurrección de Jesús. “Las danzas prehispánicas, fuera del yugo del sacerdote, se hacían a escondidas allá en la sierra. Después se integraron”, dijo en su conferencia Juan Silverio. Apenas sale el sol cuando el venado emprende el paso rumbo a la iglesia, pisa fuerte sobre un camino hecho de hojas de álamo, justo después de que las vírgenes de coronas de flores corrieron desde la iglesia con la estatua de María Magdalena, y después un cabo con la de Juan el Bautista, hasta la enramada en donde ya suena el corazón del venado. Las vírgenes agitan las banderas roja y azul (los colores que representan la armonía de la bandera yaqui junto al blanco que ahora portan los chapayecas, la bandera que parece la síntesis simbólica de la Semana Santa) mientras las mujeres cantan más alto en latín. El caminar lo encabezan los matachines.

El venado entra a la iglesia rígido y agitando las sonajas de sus manos, y avanza hasta el altar, que está cubierto de una cortina blanca (el cielo) que solo se abre cuando hay gloria. El venado es el que abre las puertas de la salvación, de la resurrección, vuelan por la iglesia flores de colores y confeti. Esto solo sucede tres veces. Su danza es imponente, pero fluye. Los pascolas bailan con igual fuerza. Juntos parece una corte de animales que celebrará la resurrección de Cristo. Suena sus patas delanteras con sonajas. La música de su baile predomina sobre las voces que cantan más fuerte en latín. El eco de la purificación, de la sanción, retumba en todas las paredes de la iglesia, donde el venado irrumpe contra toda lógica, pero con todo sentido. Los chapayecas, antes pecadores, tienen ahora la oportunidad de arrepentirse y purificar su alma. Al contrario de los rituales de odio contra los fariseos, en la Cuarejma yaqui son perdonados, es también una representación la oportunidad que se nos da en la vida. “Mañana van a cualquier pueblo a observar, con el sólo hecho de observar y participar serán purificados, así dice la ley yaqui”, había dicho Juan Silverio un día antes. “Se da una renovación de nuestra espiritualidad, a las nueve o diez de la mañana de canta la flora, purificar del alma,  y se da el surgimiento de un nuevo yoeme, un nuevo ser humano”.

Por primera vez, la música no provoca angustia y también que los sonidos de las guitarras se conjugan con el corazón del venado y los instrumentos prehispánicos. Además de colorida y emotiva, es una ceremonia en la que predominan las danzas típicas. La figura de Jesucristo ya se encuentra vestida de blanco; resucitó. Después de la fiesta de colores que es la gloria, los Chapayecas queman a Judas, envuelto en pirotécnica y explosivos, en la cruz principal. Junto a él se colocan las máscaras coloridas que portaron los últimos cuatro días y las espadas con las que se pedían la muerte de Jesús. Al atardecer de las ceremonias, el rojo del cenit del sol se pronuncia en las nubes alargadas entre el cielo azul profundo que predomina sobre la iglesia de Cócorit. Niños chapayecas se acercan para contarnos la esencia de lo que han vivido.

Festividades y rituales religiosos de la Etnia Yaqui.

Por María Trinidad Ruiz Ruiz

Cambio de Gobierno tradicional (8 Pueblos Yaquis; 6 de Enero).

Cada uno de los pueblos es presidido por las Autoridades Civiles, que están formadas por cinco Gobernadores. Donde existe un primero Gobernador tradicional el cual atiende variadas funciones de carácter ejecutivo, legislativo, judicial, social y religioso, en donde son asesorado siempre por el consejo de ancianos, mismos que constituyen una autoridad vitalicia llamados pueblos basarios, la mayoría de los cuales ha ocupado antes el cargo de gobernador tradicional del mismo pueblo. El gobernador mayor compone el gabinete de Autoridades Tradicionales con su cargo de Gobernador, Capitán, Pueblo Mayor, Comandante y Secretario. Las personas que participan en la elección de los gobernadores son, las mismas autoridades vigentes, las autoridades religiosas, y todos aquellos que tengan cargos relacionados con la segunda Santa Iglesia; el Pueblo Mayor también recibe opiniones de personas del pueblo en cuanto a comportamientos de las personas propuestas. El proceso de elección comienza a partir del 12 de diciembre (con la preselección y análisis de las personas elegidas para desempeñar ese cargo) y concluye por lo general hasta el día 6 de enero de cada año con el ceremonial en la guardia tradicional o/ Komunila/ y posteriormente con la misa de consagración; mismo que se puede observar por la mañana hasta pasado medio día.

Cuaresma (8 Pueblos Yaquis; De Febrero a Abril).

Celebración espiritual más grande para la Tribu Yaqui, de relevancia para la colectividad debido a que todos los compromisos adquiridos por unos e impuestos por otros se manifiestan ante la comunidad y se les persigna y compromete ante familiares y población en general. Periodo durante el cual la costumbre toman el mando de las actividades que se realizan al interior de la comunidad (No permite tomar imágenes, esta acción está prohibida y penada según los usos y costumbres de la etnia). Participan personas de la comunidad que tienen cargos o compromisos para desarrollar de por vida, impuestos por la misma familia, estos pueden ser: maistros de iglesia, cantoras, Kiyostei, tenanchis, fariseos, autoridades civiles, militares, religiosas y pueblo en general. Entre máscaras, bastones, cuchillos, lanzas, banderas y enramadas, la disciplina juega un papel esencial; los participantes directos son fariseos o /chapayecam/ (representan a los judíos y soldados romanos perseguidores de Cristo) y caballeros (representan a los Discípulos de Cristo). Mismos que se ajustan a la obediencia y abstinencia. Se recomienda visitar los pueblos los días viernes durante la cuaresma a partir de las tres de la tarde, y en la semana mayor los días jueves y viernes santo, así como sábado de Gloria y domingo de pascua.

La Santa Cruz (Torim; del 1 al 3 de Mayo).

La fiesta de la Santa Cruz en la etnia yaqui expresa elementos identitarios cuya fuerza cohesiva surge del intenso trabajo colectivo de sus integrantes a través de los diferentes cargos tradicionales. Estos elementos y éste sincretismo a través de su ritual religioso y en la reinterpretación simbólica de sus antiguas practicas ceremoniales como la petición de lluvia y la veneración de la cruz en el cerro del Abajkaure. Estas manifestaciones rituales muestran, al hombre y al mundo desde una visión cósmica estrechamente ligada a la naturaleza. Participan Fiesteros del pueblo de Tórim y de comunidades que pertenecen al mismo pueblo(Los fiesteros que asumen los cargos o mandas, se conforman por 4 fiesteros hombres y 4 fiesteras mujeres. Cada uno busca a un ayudante que le llaman huarachero y tres moros. Este número de personas es igual tanto en la ramada de los azules como la de los rojos que representan, cada uno, el bien y el mal.), anualmente se compromete a los nuevos por los fiesteros anteriores, maestros, sacristanes, cantoras, kiyostei, tenanchis, danzantes de venado, pascola, matachines y pueblo en general. Estos festejos arrojan luz sobre el sincretismo que se dio a través de la fusión de sus prácticas y ritos prehispánicos con los cargos y símbolos cristianos, y con la última bajando de cerro acompañados por pascolas y venados, se inicia la corrida que se da del abaskaure hasta las tres cruces que representan el calvario, de ahí se van en una procesión rumbo a la iglesia, donde los fiesteros y autoridades van acompañados por los matachines, con esa celebración concluye el ritual de Cuaresma y entrega del mando y ceremonias de carácter ordinario y es a partir de ahí que cualquier persona fallecida será velada por los matachines. Se recomienda asistir a la víspera misma que se lleva a cabo el día 2 de mayo desde las 5 de la tarde hasta la media noche y el día tres a partir de las tres de la tarde, se puede ver la corrida, procesión y escuchar misa.

San Isidro Labrador (Tórim, Pótam y la comunidad de Tetabiakte; del 14 al 15 de Mayo).

Fiesta dedicada a los rituales de petición de lluvias, rito que aún se desarrollan con enraizada tradición desde tiempos prehispánicos, con ellos se considera haya agua suficiente para consumo humano, siembra y a la misma tierra para su producción en general. Organizada por una Sociedad de Producción distinta cada año, donde participan agricultores, rancheros y las autoridades tradicionales. El 28 de enero se saca a pasear la imagen a todas las comunidades pertenecientes a los pueblos donde se realiza la fiesta, en cada comunidad; se hace un rezo por las cantoras y maestros de iglesia en casas ya comprometidas con anterioridad. El día 14 de mayo se realiza la víspera en los pueblos que hacen la fiesta; a partir de las nueve de la noche inicia la víspera; durante la fiesta habrá danza del venado, pascolas y matachines.

Fiesta del Espíritu Santo (Loma de Guamúchil –tradicionalmente pueblo de Cócorit-; 50 días después del domingo de Pascua –Para el 2016 la fecha es el 15 de mayo-).

Parroquia del Espíritu Santo celebra a su santo patrono desde hace más de tres siglos y medio, primero en el pueblo original que es Cócorit, pero al cambiarse los poderes a Loma de Guamúchil, se sigue celebrando allá. Organizada por las autoridades religiosas (maistros litúrgicos, cantoras, Temastimol, tenanchis y los que ostentan el cargo de danzantes de matachines) apoyadas por las autoridades tradicionales. Siempre se lleva a cabo 50 días después del domingo de pascua. En la víspera, por la noche, se realizan cantos litúrgicos por maestros y cantoras, danzas de matachines, consagradas al espíritu santo como alabanzas; todos ellos acompañados por las autoridades tradicionales y la comunidad en general. Al término de la víspera se realiza una procesión de la iglesia a la enramada donde participan todos los presentes y como una ofrenda más la autoridad tradicional quema cohetes y un castillo significando la elevación de júbilo al cielo, agradeciendo la gracia y bendición recibidas por el “Espíritu Santo”.

Santísima Trinidad (Pótam, Río Yaqui; Mayo a Junio –variable-).

Esta fiesta es para celebrar al santo patrono del lugar, el significado de este santo patrono, es tres personas en una sola (el padre, el hijo y el espíritu santo), la iglesia del lugar también lleva el nombre de Santísima Trinidad. Los días que se festeja esta fiesta son cuatro, la fecha en que se celebra es variable en los meses de mayo o junio, recayendo el día grande siempre en domingo. Las personas que amarran o comprometen al nuevo fiestero le dicen que es el elegido de Dios y que tiene que organizarse para hacer la fiesta y buscar a sus compañeros. Los fiesteros que asumen los cargos o mandos, conformados por 4 fiesteros hombres y 4 fiesteras mujeres. Cada uno busca a un ayudante que le llaman huarachero y moros. Este número de personas es igual tanto en la ramada de los azules como la de los rojos que representan, cada uno, el bien y el mal. Fiesta fundamental para el desarrollo de las distintas manifestaciones culturales al interior de la comunidad, sirve de base para el quehacer cotidiano y ceremonial como la danza, el bautizo, saludo de difunto y de asumir compromiso comunal, o aceptación del rosario y otros acontecimientos. Se recomienda acudir en la víspera y el mero día del santo patrono. Se celebra la antevíspera, la víspera y el día grande y un día después. La fiesta en si inicia una semana antes del día de la Santísima Trinidad, con una fiesta con pascolas, venado y cohetes denominada “las cazuelas”. Durante la semana se hacen a las 3 de la tarde oración por maistros y cantoras en la iglesia del pueblo hasta llegar al día viernes donde se hará la velación de la bandera durante la noche hasta las tres de la mañana descansan un rato y a las 5 de la mañana ya se ponen todos en mayor actividad para celebrar la víspera todo el día. El domingo a las 10 de la mañana en la iglesia se presentan ante el altar a los fiesteros y les ceden los poderes mediante las varas de mando de fiesteros, el día lunes por la mañana se hace el juego de la bandera y se da por terminada la fiesta después de una misa.

Corpus Christy (Ráhum, Río Yaqui; Mayo a Junio –variable-).

Representa el sol, y quienes veneran la imagen del sol y tiene una imagen de Cruz, las personas de la comunidad que aceptan el compromiso de la fiesta lo hacen con el objetivo de pedir por equilibrar la temperatura en nuestro medio ambiente. Cuando hacen mucho calor la gente de la comunidad piensa que el sacerdote levanto demasiado alto la imagen del sol. Se amarra el nuevo fiestero y se sigue el mismo proceso que en la fiesta anterior. Los fiesteros que asumen los cargos o mandas, se conforman por 4 fiesteros hombres y 4 fiesteras mujeres. Cada uno busca a un ayudante que le llaman huarachero y tres moros. Este número de personas es igual tanto en la ramada de los azules como la de los rojos que representan, cada uno, el bien y el mal. Los danzantes de venado y pascola que acuden a la fiesta del Pueblo de Ráhum, son los mismos que participaron en la fiesta de la Santísima Trinidad en Pótam.

San Juan Bautista (Pueblo de Vícam; 22, 23, 24 y 25 de Junio).

San Juan es el santo patrono de Vícam Pueblo, primera cabecera de los 8 pueblos Yaquis. Con esta fiesta las personas agradecen el haber llegado a un año más de vida y con salud, pidiendo también que les de bienestar para presenciar nuevamente la fiesta el próximo año como fieles que son. Los fiesteros que asumen los cargos o mandos, conformados son 4 fiesteros hombres, mismos que son comprometidos o amarrados por los fiesteros salientes durante un día determinado antes de llevarse a cabo la fiesta, acto que se desarrolla durante la noche y con engaño de que es una visita y cuando la familia abre la puerta de su casa se acerca el grupo de fiesteros e invitan al hombre de la casa a sentarse frente a la cruz y ahí le invitan a ser fiestero, a la vez cada fiestero invita a 4 mujeres que serán las fiesteras. Cada uno busca a un ayudante que le llaman huarachero y moros. Este número de personas es igual tanto en la ramada de los azules como la de los rojos que representan, cada uno, el bien y el mal. En la antevíspera 22 de junio, a las 12 de medio día se coloca a San Juan Bautista en el altar mayor de la iglesia que lleva el mismo nombre von rezos y cantos de maistros, cantoras y matachines, contando con la presencia de autoridades tradicionales y fiesteros mayores. Este mimo día inician la danza de pascola y venado en las dos ramadas ¨rojos¨ y ¨azules¨ los fiesteros llegan con sus respectivas provisiones para la fiesta y las depositan en el almacén localizado en la ramada de los azules o en la ramada de los fiesteros rojos; ahí la resguardan por familiares de los mismos fiesteros. El segundo día se realiza la víspera el 23 de junio donde se efectúan cantos litúrgicos, danzas, procesiones y comidas tradicionales. Por la noche a las doce, se queman dos castillos pirotécnicos uno en frente de la iglesia (escasos metros de la cruz del perdón o mayor) la ramada de los rojos y otro en la ramada de los “azules” después de la quema de estos juegos pirotécnicos; los fiesteros, maestros, cantoras y danzantes se vienen caminado y danzando desde la iglesia hasta su respectiva ramada. El día 24 de junio se hace el mismo proceso, con danzas (pascola, matachines, venado), cantos, rezos alabanzas y comidas tradicionales para festejar a San Juan Bautista. Este mismo día a las 4 de la mañana parten de las ramadas con el santo patrono, fiesteros y comunidad en general hacia el río que se encuentra a aproximadamente a un kilómetro de distancia, primero bañan al santo y después la gente comienza a bañarse para recordar así su bautismo y fe. Ese día de San Juan por la tarde se realiza el juego del “gallo enterrado” entre los vaqueros de la región y el premio consiste en dinero en efectivo. Previo a este juego se hace una procesión en la iglesia con la imagen de San Juan entregan a la iglesia y después de rezos y danzas de los matachines cada grupo de fiesteros se regresan a sus respectivas ramadas donde continúan las danzas de pascola y venado. Por la noche aproximadamente a las 10 de la noche se queman castillos y juegos pirotécnicos en frente de la ramada de los rojos y de los azules (se dice que es para las cocineras, por eso lo cercano a la ramada). El día 25 se juegan las banderas roja y azul y después del juego los fiesteros azules van por los fiesteros rojos y después de un saludo de mano se encaminan hacia la iglesia donde después de rezos se persignan por areja or pareja los azules a los rojos y de ahí se dan un saludo formal y agradecimiento y ahí concluye la fiesta y compromiso a las 2 de la tarde.

San Pedro y San Pablo (Pitahaya -Tradicionalmente pueblo de Belém-; 27, 28 y 29 de junio).

Fiestas tradicionales con la inminente presencia del catolicismo y su fe plasmada en una fiesta del catolicismo popular donde se conjuga lo tradicional con lo religioso. Los fiesteros que asumen los cargos o mandos, conformados por 4 fiesteros hombres y 4 fiesteras mujeres. Cada uno busca a un ayudante que le llaman huarachero y tres moros. Se desarrolla los días 27 28 29 y 30 de Junio. Estas fechas son precisas no importando los días hábiles o inhábiles. El día 27 los fiesteros arriban a la ramada preparada con anticipación para la fiesta y se organizan con las provisiones suficientes para los 4 días. El día 28 de día se baila las danzas de pascola y venado, ese mismo día por la noche se hace la velación de la bandera que simboliza a los santos patronos del lugar San Pedro y San Pablo. Este día se hace la víspera en la iglesia y en la ramada, donde y realizan rezos y alabanzas, se baila pascolas, venado y matachines y se queman juegos pirotécnicos a las 11 de la noche y las danzas se continúan hasta en la mañana. El día 29 se persignan y se confirma el compromiso de los nuevos fiesteros y se encaminan a la ramada todos juntos viejos y nuevos fiesteros y ahí en la ramada se les pone al cuello su rosario de fiestero mayor y queda en su manos el poder y la realización de la fiesta por este día hasta amanecer el 30 en el alba se llevan los santos a la iglesia y ahí terminan, se dan las gracias a los nuevos y viejos y se retiran a sus casas. Cabe hacer mención que el día 30 se hace una procesión por un lado de la iglesia y después se van todos a la ramada a continuar con la fiesta y por la noche se queman fuegos pirotécnicos.

Fiesta de la virgen del camino (Loma de Bácum -tradicionalmente pueblo de Bácum-; 30 al 2 de Julio).

Esta fiesta se le brinda a Santa Isabel. La fiesta de la Virgen del camino es la única fiesta que reúne a los ocho pueblos tradicionales yaquis junto con sus autoridades eclesiásticas, músicos y danzantes de matachín . Se le conoce como la Virgen del Camino a Santa Isabel porque fue a pie con la Virgen María a recibir la bendición que le dio el Espíritu Santo. A esta fiesta acuden los ocho pueblos yaquis, llevando cada pueblo a sus santos (imagen de una virgen) a la fiesta. Esta fiesta es organizada por las autoridades civiles y a las autoridades religiosas tradicionales con la participación de las autoridades de los ocho pueblos. La diferencia con las otras fiestas es que los matachines de cada pueblo salen a la llamada “pasión de la Virgen”. 30 de junio Antevíspera, donde participan en la ramada pascolas y venados. El día primero por la mañana al frente de la iglesia como a las 6 de la mañana empiezan a llegar e instalarse todos los danzantes de matachines de todos los pueblos, incluyendo los del otro lado de la vía, al momento de estar ahí todos, da inicio simultáneamente danza de matachín. Por la madrugada llegan los guardines con la imagen religiosa, cuando llega la Virgen a Loma de Bácum, la esperan formados los soldados de los ocho pueblos (Matachines, denominados los soldados de la virgen). Las vírgenes de todos los pueblos se encuentran con la del camino frente a la ramada construida para las danzas. Cuando esto sucede, todos los matachines yaquis forman un solo conjunto. Las vírgenes son llevadas al altar de la iglesia, y frente a ellas bailan el mejor danzante de venado del territorio yaqui y los mejores pascolas. Después que la colocan en el altar, la velan desde ese momento hasta el siguiente día 2 de julio para amanecer del día 3 se la vuelven a llevar a su refugio que es en una parte de la sierra del Bacatete, la característica principal de esta imagen es que solo visita la iglesia del pueblo durante la fiesta y el resto del año está guardada. La imagen es de oro puro y los guardianes van dejando por herencia a quien ellos ven como una persona responsable. A esta fiesta acuden a la víspera las autoridades tradicionales, tanto las civiles, religiosas y militares de los ocho pueblos yaquis, al igual que los yaquis que habitan Arizona en EUA.

La Virgen del Carmen (Bataconcica, las Guasimas; 15 y 16 de Julio).

Es la patrona del mar y el campo. Veneración que se le da por su cumpleaños. Las danzas que se efectúan durante esta celebración son: Pascola, venado y matachines. Se considera también la Reina del Mar por los pescadores de la tribu yaqui y en las Guasimas es Santo Patrono del pueblo. Participan las autoridades tradicionales, eclesiásticas y fiesteros. A los fiesteros les implica que acudirán todos los domingos del año a la iglesia a llevar a una especie de limosna, con lo que se compraran los cohetes, listones y veladoras para la víspera -situación similar en todas las fiestas organizadas por los fiesteros-. El 15 de julio, en la víspera se queman castillos o juegos pirotécnicos. En las comunidades de Lobos y las Guasimas la llevan a pasear al mar junto con maistros, cantoras, danzantes, fiesteros y las familias en varias pangas o canoas y la regresan a su lugar en tierra en el altar de la iglesia y se van en procesión con fiesteros, danzantes de pascola y venado y comunidad en general hasta la iglesia.

San Ignacio de Loyola (Tórim; 31 de Julio).

Es el santo patrono del pueblo de Tórim y la fiesta se hace en su honor. Esta fiesta es organizada por las autoridades tradicionales y las autoridades eclesiásticas directamente. El día veintinueve de julio en la llamada antevíspera, se da inicio a partir de las cuatro de la tarde con la danza del pascola y venado en la ramada preparada para la festividad, en la iglesia se coloca el santo en el altar con los maestros, cantoras, autoridades tradicionales y matachines. A eso de las 9 de la noche se invita los danzantes de venado y pascola a la iglesia para realizar la misa de la víspera, procesión y quema de castillos, después se encaminan todos juntos a la ramada donde se harán cantos y rezos al santo patrono hasta las madrugada y a las 4 de la mañana se encaminan a la iglesia todos. En la ramada se baila pascola y venado toda la noche, al día siguiente en la víspera que corresponde al día treinta, inicia a las 12 del día y terminan a las 5 de la tarde.

Santa Rosa de Lima (Loma de Bácum; 30 de Agosto).

Es la patrona de la iglesia de Bácum y de la Loma de Bácum. Esta fiesta es organizada por las autoridades tradicionales del pueblo. Tras la ocupación del pueblo de Bácum por los mestizos, los yaquis cambiaron su residencia, y con ellos se llevaron la imagen y la fiesta a Loma de Bácum. En la víspera, por la noche, se realizan cantos litúrgicos por maestros y cantoras, danzas de pascola y matachín.

San Rafael (Huírivis; 22 23 24 de Octubre).

Es el santo patrono del lugar, es venerado por los pescadores porque les auxilia en su travesía de pesca en la mar y por regresar con bien a sus hogares. Por tal motivo en agradecimiento las autoridades tradicionales directamente con los fiesteros (4 parejas) son las que realizan la fiesta durante 3 días que comprenden, la velación de la bandera, el segundo día se hace la víspera y de 9 a 10 de la noche se queman juegos pirotécnicos, y el día de San Rafael se hace una procesión con los 5 misterios, autoridades tradicionales, eclesiásticas y fiesteros y comunidad en general. La organizan los fiesteros y autoridades tradicionales. Es una fiesta que se había perdido en los años de mil novecientos veintisiete, cuando se dieron los últimos enfrentamientos yaquis contra el gobierno federal, gran parte de las personas que tenían el cargo de fiesteros se fue como parte de los alzados y en ese proceso se perdió y en el año dos mil dos se volvió a recuperar gracias al apoyo institucional de la Dirección de Culturas Populares y el CDI. Existe en esta celebración, la ante víspera, la víspera y el día grande. Se recomienda visitar y observar la víspera.

Día de los angelitos (8 Pueblos Yaquis; 1 de Octubre).

La llegada de las ánimas de los niños muertos. Se ponen ofrendas en las casas de los que tienen difuntos niños y consisten en alimentos que ellos alcanzaron a consumir durante su estancia en la tierra. Organizan y participan las familias de los ocho pueblos que tienen niños fallecidos, así como el resto de las comunidades yaquis, cantoras y maestros de la iglesia. Las ofrendas a los niños y párvulos. El mes de octubre está dedicado a los niños y parvulitos (éstos últimos son todas aquellas personas, hombres o mujeres, que se murieron al nacer, así como a los jóvenes y adultos fallecidos que no se casaron por la Iglesia) y la ceremonia dedicada a ellos consiste en colocar el primero de octubre la ofrenda, consistente en alimentos que ellos consumían sobre el tapanco y avisar con cohetes para que el difunto –o difuntos– bajen, desde el momento que se coloca el primer alimento que representa el de un día comenzando con el desayuno, comida y cena.

Día de los difuntos (8 Pueblos Yaquis; 2 de Noviembre).

Es el recibimiento de las ánimas de los adultos muertos que viene a ver a los familiares y éstos en agradecimiento les ponen una ofrenda frente a la cruz de mezquite que está frente a la casa. Las familias de cada pueblo y comunidad y autoridades tradicionales, maestros de iglesia y cantores. El primero de noviembre; se da el recibimiento de las ánimas de los adultos, este día se coloca la mesita (tapanco) que se utiliza para las ofrendas a los difuntos adultos casados tradicionalmente y por la iglesia.

Fiesta de la virgen de Guadalupe (Loma de Guamúchil –tradicionalmente pueblo de Cócorit; 10,11 y 12 de diciembre).

Al interior de la Tribu Yaqui, la virgen de Guadalupe es considerara la patrona de la segunda Iglesia y es la Komunila o Guardia tradicional el recinto y lugar de reunión, donde las autoridades toman decisiones. Organizan las autoridades tradicionales y la autoridad religiosa. En los ocho pueblos yaquis se construye una ramada el día 11 de diciembre y se hace una velación de la virgen.

Herbolaria medicinal y las hitebis (curanderas) de la Etnia Yaqui

Parte de la tradición Yoreme -de la etnia Yaqui y Mayo- es la curandería a través de plantas medicinales típicas de la región. Sin embargo, para las hitebis –curanderas- las propiedades de la planta no son el único ingrediente en un proceso de sanación; una conexión espiritual con “los del más allá” acompaña a las sanadoras. Sin duda, la curandera Yaqui más representativa y reconocida es la Sra. Mónica Modesta Matus Tadeo (1915-2012) mejor conocida como Doña María Matus. Visitada por enfermos y turistas de todas partes del mundo, se le conoció por los medios nacionales como “la curandera más poderosa de México”; su gente la llamaba la “Mala Yówe Jitevi” -Madre Curandera Mayor-. Con amplio conocimiento de la herbolaria, dotes terapéuticos y un gran compromiso por atender a los enfermos, María Matus se encomendaba a la Divina Providencia y al Divino Jesús, siempre en “la lengua” –lenguaje yaqui-, para atender a sus pacientes a los cuales logró curar desde, según su perspectiva, “…simples complicaciones del cuerpo humano visto en todas sus dimensiones” como “…dolencias, enjuntamientos, salaciones, mala suerte, males puestos, mal de ojo, quebrantos del alma…” hasta, según afirma la gente, cáncer y diabetes. Fue tan amplia su trayectoria como cantora y curandera -desde sus 7 hasta los 97 años cuando falleció- así como el respeto y reconocimiento de su pueblo, que su funeral se llevó con los elementos merecidos por la más alta jerarquía religiosa y política según la tradición yaqui: velada en la guardia tradicional con cantos en latín y danzantes matachines, acompañada de sus amuletos y la corona de flores. Hoy en día, sus hijas y nietas, quienes fungían como aprendices y traductoras, continúan con la tradición de las hitebis, junto con otras mujeres de la etnia; las plantas curativas que se utilizan son:

Screenshot_11Uña de gato. Entre los principios activos que contiene la raíz y la corteza de esta planta medicinal se encuentran los alcaloides oxindoles, glucósidos, polifenoles, terpenos y esteroides, gracias a estos componentes la uña de gato tiene acción analgésica, antioxidante, anticancerosa, antiinflamatoria, antiviral, inmunoestimulante, anticoagulante, antifúngica, cardioprotectora, antidiabética, cicatrizante, antialérgica e incluso anticonceptiva.

 

Screenshot_12Ním. El árbol tiene muchas propiedades conocidas y ha sido utilizado para tratar una gran variedad de padecimientos. Entre las propiedades que posee y sus usos podemos mencionar: Su componente azadiractina tiene efectos repelentes, insecticidas y anti hormonales, la nimbina es un antiinflamatorio, antihistamínico, antimicótico y antipirético, la nimbidina produce efectos antibacteriales, combate la arritmia, las ulceraciones y es un analgésico.

 

Screenshot_13Árnica. Esta planta medicinal posee flavonoides, ácidos fenólicos, principios amargos y amacina, entre otros componentes, los cuales confieren a esta hierba medicinal propiedades analgésicas, rubefacientes, antiinflamatorias, analgésica, antibacteriana, astringente, fungicida, cicatrizante, antitumoral, colerética y vulneraria.

 

Screenshot_14Albahaca. Planta medicinal y aromática tiene propiedades antiespasmódicas, antibacterianas, antiinflamatorias, estimulantes, sedantes, galactógena y béquica. Posee aceites esenciales (como el cineol, estrangol o eugenol), taninos, flavonoides y antioxidantes.

Patrimonio arquitectónico colonial-neoclasicista de Cócorit.

La arquitectura y fisionomía urbana de Cócorit está altamente predominada por edificaciones austeras y sencillas, integrantes de elementos del estilo neoclasicista a diferencia de los centros históricos o culturales del resto del país que presentan una arquitectura más elaborada, con mayor ornamentación y patrones constructivos más complejos. Cócorit presenta características muy particulares desde el punto de vista urbano, tanto en su fisionomía como en sus aspectos constructivos, paisaje e imagen urbana. La zona de protección para la conservación del poblado histórico está conformada por 65 manzanas comprendiendo edificios de uso particular, comunitario y comercial. Dentro de éste perímetro se establece como sujeta de protección la traza urbana histórica de tipo reticular con su original sistema geométrico ortogonal.

Screenshot_15

Figura. Área delimitada como zona de protección para la conservación del poblado histórico de Cócorit.
Fuente: Plan Parcial de Conservación y Desarrollo Urbano de Cócorit.

La gran mayoría de las edificaciones que existen en el Centro Histórico datan de inicios del siglo  XX, siendo anteriores únicamente 35 edificaciones. Las alteraciones observadas son debidas principalmente a la necesaria sustitución de inmuebles en mal estado y a la “modernización” de edificaciones en forma paulatina y sin ninguna normatividad en el pasado. La mayoría de las edificaciones son de propiedad privada lo que obliga a tomar acciones de conciencia social a favor de la conservación del patrimonio edificado.

La calidad y el estado en el 29% de las construcciones de arquitectura representativa ha sido transformada por edificaciones no armónicas, introducción de otros materiales, eliminación de elementos tradicionales, etc., con la pérdida consecuente del carácter de éstas. Del restante 71% de las edificaciones con valor histórico, 67. 23% se encuentran en buen estado, 13.4% presentan alteraciones severas y 19.23% se encuentran en ruinas o parcialmente deterioradas con posibilidad de ser rescatadas.

Screenshot_16

Figura. Inventario y estado de conservación de edificaciones históricas de Cócorit.
Fuente: Plan Parcial de Conservación y Desarrollo Urbano de Cócorit.

Inventario de atractivos y servicios turísticos de Cócorit.

Cócorit cuenta con una gama amplía de atractivos y servicios para los visitantes en donde se puede encontrar desde espacios de diversión familiar, aprendizaje, relajación, gastronomía y vida nocturna hasta lugares tétricos y tenebrosos dadas sus leyendas y mitos. A continuación se describen dichos lugares con información recopilada con fuentes de primarias a través de entrevistas con los propietarios y vecinos de la comunidad así como de información promocional e investigación en internet.

La Casona: Casa del Arte, La Cultura y “La Aparecida”.

Screenshot_17El museo “La Casona” busca impulsar el arte entre las personas de la localidad con aptitudes artísticas; cuenta con cuatro salas de exposición y un amplio jardín interior donde se exhiben muestras permanentes de pinturas, esculturas y artesanías a la venta. Su edificio resalta por ser la única construcción histórica de dos niveles alrededor de la plaza. Fue construida a principios del año 1860 y conocida desde entonces como la Casona de Cócorit. De día es un atractivo turístico por su arquitectura colonial, pero de noche cuando cierra sus puertas al público, cuentan habitantes que el lugar es habitado por una mujer vestida de blanco que cruza la plaza principal y luego se interna en la vieja casa, le llaman la ‘aparecida’. “Esta niña, llegó desde pequeña y murió no sé en qué condiciones, pero de alguna manera ella habita aquí y sigue deambulando, ya sea en los portales y las ventanas, hay personas que la ven”, dijo María Antonieta Ruiz, encargada La Casona. Hay personas que la han observado cruzando las ventanas de la planta alta. La historia cuenta que esa mujer es todo un misterio,  en 1890 la trajo el hacendado que edificó esta vivienda,  y de repente desaparecieron. “La mujer de ahí de la Casona, que la han visto en las ventanas, ya es toda una leyenda del pueblo aquí. Ahí está un cuadro donde dicen que es la misma que se aparece, es la del cuadro”, comenta Adrián Morales, vecino de Cócorit. Son distintas las historias que se dicen de ‘La Aparecida’, en quien fueron inspiradas las distintas pinturas que adornan las paredes de este inmueble, de hecho en el patio hay una escultura de ella y todo aquel que ingresa a estos cuartos, aseguran que sienten su presencia. “De haberla visto deambular en las ventanas o ver como una sábana que atraviesa los cristales o de repente pasan y la ven aquí en las noches. Ese perro siempre ladraba en los alrededores así como que buscaba algo y le ladraba a la tierra”, asegura María Antonieta Ruiz. Los pobladores señalan que nunca se supo el nombre de esta mujer. Según relatos cuando llegó a Cócorit era una niña de aproximadamente 13 años; 6 años después desapareció junto con el hacendado. Al quedar esta casa abandonada, se convirtió en un hospital; también sirvió como alojamiento para gitanos y; en los años cincuenta albergó la primera panadería del pueblo. Nadie soportaba vivir mucho tiempo en esa casa, pues cuando se percataban de la presencia de “La aparecida” salían huyendo; fue hasta que es adquirida por una familia a quienes también se les apareció, y para dar a conocer el fantasma de esta mujer hicieron las pinturas que actualmente cuelgan en sus paredes, hoy en día este domicilio solo es habitado por ella, “La aparecida”, quien cuando se oculta el sol se deja ver.

Museo de los Yaquis.

Screenshot_18El Museo de los Yaquis tiene sus orígenes en el sótano de la biblioteca pública en 1985 y en abril del 2008 se traslada a Cócorit. Museo de los Yaquis refleja el orgullo de nuestras raíces. Ubicado en un edificio histórico construido en 1890 como casa habitación de la familia Esquer Terminel que a principios de 1900 se utilizó como cuartel militar y 20 años después como hotel. Para 1940 se utilizaba como casa comercial y entre los años de 1960 y 1970 fue la oficina de recaudación fiscal. El recinto cuenta con once áreas temáticas que reflejan la importancia de la etnia que cubren todas las áreas importantes de la vida en la tribu, desde la cosmovisión, el territorio, danzas, vestimentas, política y religión, herbolaria y la línea del tiempo. Es tan monumental la evolución de este lugar que hoy en día cuenta con tecnología touchscreen, sala lúdica, sala de cosmovisión por nombrar algunas. Es uno de los cinco museos etnográficos que existen en el mundo y fue reconocido por National Geographic por ser uno de los pocos en la orbe destinados a la preservación de la cultura indígena. Se cuenta con guías que narran historias relativas a elementos de la naturaleza y su relación con los yaquis, como la luna y el sol. Cuenta también con un área de comidas típicas como el wakabaki –caldo de cocido de res, calabaza, zanahoria, garbanzo y elote- debajo de una ramada y preparadas por mujeres de la etnia; es una cafetería nombrada Ju ‘u Sema Lulukut –Pájaro colibrí-.

Relata la historia vernácula que en la casa del Museo de los Yaquis, se aparece por las noches el espíritu de “La mujer india cruda” (Nativa). Vestida de blanco y con rebozo cubriéndose su cara y cabellera negra, sale por las noches de un árbol guamúchil y de una antigua noria, se aparece caminando por la calle frente a la casa del museo hasta desaparecer bajo el follaje de un álamo en la Plaza del poblado. En este edificio histórico se hospedaron el general Álvaro Obregón durante la campaña militar contra los yaquis alzados y el doctor Fernando Ocaranza -rector de la Universidad Autónoma de México entre 1934 y 1935- y un guerrero yaqui muy mal herido de un grupo de los que entonces llamaron “broncos” que se levantaron en armas contra el gobierno de Porfirio Díaz en oposición a la construcción de los Canales Principal y Porfirio Díaz –hoy conocido como “El Porfirito”- y a la inmigración de los yoris -blancos y mestizos- del Quiriego, de la ciudad colonial de Álamos, Baruyeca y Batacosa.

“Cócorit el Encanto” Temazcal.

Screenshot_22Es un baño de vapor con plantas aromáticas propias de las culturas prehispánicas de américa del norte, México y Centroamérica. El término se refiere tanto al espacio físico como el ritual que en él se lleva a cabo, representa el vientre de la madre tierra y la confrontación del tezkatlipoka, es decir de nuestras partes oscuras para el espíritu pueda renacer más libre de como entro. Se realiza en cuatro puertas en las que se sanan los cuerpos físicos, emocionales, mentales y espirituales. En “El Encanto” los visitantes pueden apreciar las bondades de la naturaleza, ya que es un espacio en el cual se puede observar una gran variedad de plantas, de las cuales los turistas que lo visitan tienen la oportunidad de degustar un té preparado por alguna planta de su elección, mientras disfruta de un tiempo de relajación dentro del temazcal. Este hermoso lugar cuenta con un camino de reflexología, la cual es una terapia alternativa popular que promueve la relajación, mejora la circulación, reduce el dolor, alivia los pies cansados, y favorece la cicatrización total. “El Encanto” también ha sido sede de eventos, como tianguis culturales, talleres que contribuyen al desarrollo humano, sesiones de meditación, bazar de arte y de naturaleza, y de igual forma cuenta con un área equipada para brindar masajes.

Yo’ O Juara “Lugar de Encanto”.

Screenshot_23Parque temático que presenta una fusión de culturas desde la autóctona yaqui hasta los pioneros del valle del yaqui. Tener un contacto directo con la cultura yaqui es precisamente lo que este asentamiento brinda. A través de su gastronomía típica, su música tradicional y juegos populares, son las formas de conocimiento y convivencia que la cultura yaqui ofrece al público, fue fundado el 25 de abril del 2009. La Misión es tener un espacio cultural comunitario donde se promueva y difunda la cultura del pueblo de Cócorit. La Visión ser un lugar etnoturístico cultural de trascendencia regional, nacional e internacional. Yo’o Juara es uno de los campos dimensionales de la cosmogonía, interrelacionado con los conceptos mitológicos, naturales y mágicos que envuelven la cultura ancestral de la tribu, es un espacio natural como una cueva que se encuentra en los cerros, donde los yaquis se reencuentran con su yo interior, buscando ser mejores personas para servir a su comunidad: como ser un buen danzante, curandero, músico o cantador de venado. En este espacio comunitario de 11/2 hectáreas se interactúa en vivo con la cultura indígena y la cultura regional del pueblo de Cócorit, por ejemplo: la música y la danza tradicional, la gastronomía con wakabaki, tortillas de agua, carne con chile colorado; se conjugan con los juegos populares regionales como el gallo enterrado, juego de argollas, carreras de costales, palo y cochi encebado. Interrelacionándose también la artesanía mestiza e indígena; participando artesanos de la tribu Yaqui y el grupo de artesanos de “La Bachía”. El sitio se compone de distintas áreas: 1. Ceremoniales: Danza, música, gastronomía, y medicina tradicional yaqui; además un cerro temático con la historia, mitología y herbolaria de la tribu; 2. Pabellón del Arte: conferencias, presentaciones de libros, exposiciones, venta de artesanía indígena, mestiza, y de productos regionales; 3. Explanada: Área de eventos masivos como: presentaciones de grupos de música popular e indígena, grupos regionales de música y danza, encuentros interétnicos, etc. 4. Táste: Carril de carreras de caballos y para realizar juegos populares regionales.

El Conti de Cócorit.

Famoso asentamiento yaqui dentro del pueblo de Cócorit. En donde se puede ser testigos de las verdaderas costumbres y modo de vivir de las personas pertenecientes a la tribu de los yaquis.

Screenshot_24

Plaza de Armas Ignacio Zaragoza y Parroquia de Guadalupe.

Screenshot_25Cócorit fue establecido como centro del urbanismo militar cuadricular porfiriano por el coronel Ángel García Peña en 1890, durante su fundación, lo que hoy se conoce como la Plaza de Armas Ignacio Zaragoza, fue sólo una gran explanada en estado silvestre con espacios desmontados para campamento de la tropa federal durante la colonización blanca y guerra de exterminio contra el antiguo Pueblo Tradicional Yaqui de Cócorit. En 1918, fue embellecida durante el gobierno constitucionalista de Venustiano Carranza, fecha en la que se instaló el primer kiosco estilo Mudéjar con columnas de hierro fundido, techo y barandales de madera. Su escalinata estaba orientada al norte, hacia la parroquia de Guadalupe, por la antigua  procesión religiosa yaqui de la Virgen o de San Juan. Se formaron las áreas de jardines con rosales,  las banquetas y andadores, etc. Para ser un sitio de entretenimiento de la sociedad. En 1988, según la placa conmemorativa, se remodeló bajo el proyecto del señor Humberto Ramírez donde se amplió la cancha, actualmente la plaza de armas es usada para eventos masivos  bailes y eventos culturales, ferias, entre otros, es el espacio urbano más importante para la sociedad de Cócorit y turismo regional que visita el poblado.

Screenshot_26

Parador turístico de la Loma de Guamúchil.

Screenshot_27En el entronque de la carretera federal 15 y la entrada a Estación Corral, con 33 metros de altura y mil 100 toneladas de peso, se erige lo que hoy en día es la estatua más grande de Latinoamérica y cobra forma del Danzante del Venado Yaqui. Este monumento se encuentra en el parador turístico, complejo de 100 millones de pesos de inversión federal y estatal que se compone de una explanada para la presentación de las danzas yaquis, así como una plaza integrada por cuatro plazoletas, cuatro fuentes, donde se vende la comida tradicional de la Tribu Yaqui y las artesanías, baños, estacionamiento para 83 vehículos, un área de descanso para siete unidades pesadas y áreas verdes. Además, un pequeño museo, extensión del que se encuentra en el primer cuadro de Cócorit, en la base del monumental Danzante Yaqui, en donde se muestran los usos y costumbres de la etnia. El objetivo de este lugar es que quienes transiten por la carretera México 15 paren en el lugar a descansar y a la par, conozcan acerca de las tradiciones de la etnia.

Screenshot_28

Ruta del arte mural “Alas en mi Pueblo”.

Screenshot_29A lo largo y ancho del pueblo se pueden encontrar en los muros de los hogares estas expresiones del arte contemporáneo que resalta la importancia y belleza de la flora y fauna de Cócorit. El simbolismo de las aves regionales como parte de la cultura y tradición de la comunidad tiene su origen en los ancestros de la Etnia Yaqui cuando lucharon en defensa de su territorio y soberanía. Narran los ancianos del pueblo que los Yaquis tienen el don de imitar a las aves; sonidos que utilizan en tiempos de guerra para comunicarse entre los cerros y el monte para evitar ser detectados por los enemigos tal y como ha sucedido en las luchas tribales ancestrales, durante la colonización española y el porfiriato. La ruta “Alas en mi Pueblo” es una obra en constante desarrollo por artistas locales organizados por Ángel Luzanilla y Edda Chávez, alumnos del Maestro Arteche.

 

“La Casa de Adobe” Centro Cultural y “Los Chanates” Café Restaurant.

Screenshot_31El restaurante los Chanates nace del centro cultural “Casa de adobe” lleva este nombre debido al material con el que fue construido originalmente, el cual puede observarse en uno de los muros de la entrada, ya que se conserva como decoración, este espacio brinda talleres y eventos que fomentan la cultura a los habitantes del pueblo. E l diseño del restaurante fue pensado en recrear el estilo arquitectónico de Cócorit y hacer homenaje a la fértil tierra y las alegres calles de este bello pueblo, ya que los propietarios son originarios de este y amantes de la cultura y su  promoción. El nombre de “los Chanates” nace de las hermosas danzas aéreas que realizan esta especie de ave en la plaza del pueblo, las cuales pueden ser apreciadas desde el restaurante. El principal objetivo de “Los Chanates y la Casa de Adobe” es promover a Cócorit a contribuir al beneficio de la comunidad, siendo consumidores de los productos de la región; algunos de los platillos que se ofrecen actualmente fueron diseñados en base a los productos típicos del pueblo y forman parte de las recetas distintivas del restaurante:

1. Delicia Cocoreña. Se compone de nieve, empanaditas Gela, y se baña con cajeta, todos los componentes que hacen que este postre sea una delicia son originarios del pueblo;

2. Nido de Golondrina. Se compone de 2 panes de la panadería los abuelos, cajeta del pueblo, nieve y se espolvorea ajonjolí enmielado;

3. Ensalada Chanates. Se compone de una mezcla de lechugas, cacahuates, pimientos morrón, aceitunas negras, queso de cabra y ajonjolí negro el cual representa a los Chanates y;

4. Café Talega. El café que se sirve en el restaurante es muy especial, ya que los granos que se usan para crear esta bebida son molidos al instante, y colado en el colador tradicional, y se sirve en cafetera de peltre.

Screenshot_32

La Peña Cultural.

Screenshot_33Como es característico de Cócorit, este lugar con más de 100 años se convierte ahora en un punto donde se reúne la trova, la buena comida y el buen vino. Para los amantes de la literatura y la fotografía. Al interior de la Peña de Cócorit, presenta exposiciones y presentaciones especiales de estas manifestaciones artísticas, además de excelente música para disfrutar los fines de semana. En Cócorit se instaló la peña en la conocida “casa de las yayas”. Se fundó en noviembre del 2004, ubicado en una casa que cuenta ya con más de 80 años, siendo sus últimos moradores la familia Ayala García, mujeres dedicadas a la docencia y al comercio, mejor conocidas como “las yayas”, de ahí que surge la frase: “…en la casa de las yayas” como se usa en el pueblo el utilizar el nombre de las familias o los apodos para dar una dirección. Siendo así el primer espacio cultural y artístico en el pueblo de Cócorit, cumpliendo este 2016 sus 11 años desde que abrió sus puertas por primera vez a personas tanto del pueblo como foráneas así como a artistas locales y regionales. Se decidió armar el concepto de galería – café – bar en donde los artistas puedan exponer no solo pinturas, sino esculturas y fotografías, con exposiciones individuales y colectivas. Se cuenta con dos salas de exhibición en donde se pueden apreciar diferentes obras de arte creadas por artistas reconocidos. También se ofrece el servicio de renta para eventos sociales o de negocios, ofreciendo un servicio de calidad. La peña cultural es un lugar en donde además de disfrutar de la música en vivo, se puede degustar ricas botanas, bebidas y pasar un rato de esparcimiento con los amigos o familiares; siempre enfocada a su misión de que Cócorit se convierta en un destino de turismo cultural que a través de estos años se ha ido logrado.

La Komunila Restaurant & Bar.

La Komunila es un espacio que te invita a deleitarte con una exquisita cocina en su bello e histórico local. La atmosfera tradicional y de buen gusto le da el toque final a una bonita experiencia. Al visitar el restaurante, que está establecido en uno de los primeros edificios construidos en el sur de Sonora, tendrás la oportunidad de transportarte a la época de los colonizadores de la región.

Screenshot_34

 

Kappe Abaso café.

Establecimiento que se entrega de lleno a la creación de alimentos y bebidas que dan testigo a su talento e innovación. Comienza su trabajo con la promesa de una bebida o platillo preparado a la perfección, pero Kappe Abaso es mucho más que eso; se trata de relajarse, convivir y compartir experiencias, dejar pasar el tiempo acompañado de una plática cultura y probar los sabores regionales con el toque inspirado en Cócorit.

Screenshot_35

 

Los Obispos de Cócorit.

Famosos desde hace muchos años, este delicioso postre helado consiste en una mezcla de los típicos raspados de sabor -bebida a base de jarabe natural o artificial servida en hielo frappé- con nieve y frutas que resultan en una explosión de sabor gastronómico en el paladar de quien los prueba.

coco1

 

Panadería “Don Mario”.

Con 60 años de auténtico sabor y rica tradición, es una empresa familiar que en un principio fue ubicada justo en “La Casona” de Cócorit, donde se elaboraron los primeros panes de este bonito pueblo. Después se cambió su ubicación donde actualmente se encuentra en la Calle Benito Juárez entre Argentina y Justo Sierra, atendido ahora por el señor Luis Alberto Ruiz Félix, hijo de Mario Ruiz Mendivil, “Don Mario”, su fundador. La panadería sigue con la tradición de guardar “los secretos” de las deliciosas recetas familiares. Usted podría disfrutar del original sabor de las más deliciosas coyotas y gran variedad de ricos panes que son parte de la historia de nuestra gastronomía local, con gran atención y la amabilidad de su propietario.

Las originales “Empanaditas Gela”.

Empresa icónica de Cócorit que ha estado en la preferencia del público desde 1617, atrayendo lugareños y visitantes de los poblados vecinos solo para probarlas y llevar como obsequio a sus familiares y amigos. Las empanaditas cuentan con gran variedad de rellenos de cajeta como lo son: lechera, guayaba, higo, piña, fresas con crema y babaria. Otro de sus productos son las tradicionales coyotas con los mismos rellenos. Sus recetas siguen siendo un secreto reservado únicamente para aquellos miembros de la familia que las produce y que hayan decidido continuar con la tradición. Empanaditas Gela no abre sucursales ni produce en grandes cantidades; se mantienen en un nivel familiar y artesanal; para probarlas tienes que visitar Cócorit o recibirlas como obsequio, tradición que las familias Cocoreñas comparten con los habitantes de Ciudad Obregón y otros pueblos del norte de Cajeme.

La casa del Maestro Arteche.

Héctor Martínez Arteche (1934-2011) docente y artista mexicano multifacético. En la década de los 50 trabajó en murales con Diego Rivera y sus contemporáneos. Inauguró el Taller de Integración Plástica en el INBA junto con Héctor Cruz y Héctor Ayala, a cargo del maestro Chávez Morado. Por la calidad de su obra presentada durante 50 años en más de 80 exposiciones, la obra del Maestro Arteche es reconocida a nivel nacional e internacional, En los Estados Unidos, en algunos países de Europa y principalmente en Italia. Autor de numerosos e importantes murales en Hermosillo, el del Palacio de Gobierno y los de la Universidad de Sonora, así como los 70 m2 de pintura en vitral; el frontispicio en mosaico, La Evolución Mística del Hombre Venado del Teatro ITSON en Ciudad Obregón y demás murales y esculturas dentro del campus ITSON, el mural circular de la Sala de cabildo en Navojoa y algunos más en la entidad: Energía, evolución y movimiento, El universo del hombre, El pueblo de Cajeme y Comunicación I. En su legado artístico también destacan esculturas y pintura monumental además de importante y vasta obra gráfica (grabados). Dos de sus obras son parte del acervo del Instituto Nacional de Bellas Artes,  en el Museo de Arte Moderno: Alicia, 1970 y Esperanza, 1970 ambas realizadas en óleo sobre tela. Durante su amplia trayectoria, obtuvo premios como: Distinción en el Concurso Nacional de Pintura (INBA, 1952). Primer premio del Concurso Nacional de Grabado (INBA, 1953). Primer premio en el Concurso de Pintura Mural de Integración Plástica (INBA, 1953). Mención honorífica en el Concurso Nacional de Pintura de Paisaje organizado por el Instituto de Arte de México (1959 y 1961) y el Premio al Público del Salón de Pintura Contemporánea (INBA, 1964). Medalla de Plata 1992 por labor cultural en beneficio de la comunidad sonorense por parte del Gobierno del Estado de Sonora.  Fue seleccionado como representante de la nueva pintura en México al participar en Confrontación-1967, del INBA. En el 2002 recibió un homenaje por su labor plástica y docente en el municipio de Cajeme. En 2009, fue reconocido por el Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora como Creador Emérito 2008-2009 de la región Sur. En 2010 recibió un homenaje en el marco del 68 aniversario de la Universidad de Sonora por su labor pictórica con la exposición Arteche, Constructor de Espacios realizada en el Salón de Convenciones del Centro de las Artes donde se exhibieron 137 de sus pinturas y algunos bocetos. El Instituto Sonorense de Cultura instituyó en el año 2000 el Certamen de dibujo-cartel ¿Cómo me imagino el futuro? Héctor Martínez Arteche, en el que participan anualmente miles de estudiantes de primarias de Sonora.  En Enero de 2012 en Álamos, Sonora, se le dedicó un homenaje y  una exposición de su obra en el Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT). Hoy en día, su casa en Cócorit es un museo y espacio cultural artístico que abre sus puertas a curiosos y amantes del arte que pueden observar, además de los trabajos del maestro, las obras de arte contemporáneas realizadas por sus estudiantes que son reconocidos como los principales artistas del momento en Sonora.

Yaqui tour, recorridos guiados.

Que mejor que guías especiales que relaten leyendas, anécdotas y datos curiosos desde el más pequeño rincón de nuestro pueblo histórico. Yaqui tour es un recorrido turístico a bordo de un transporte temático el cual su compromiso, es dar a conocer a los visitantes de la historia así como los principales atractivos turísticos de Cócorit y las tradiciones de la etnia yaqui. Leyendas como la de la mujer de blanco son relatos característicos de este tour empapados de cultura. Cuenta con diferentes unidades y recorridos temáticos para todo tipo de gustos, intereses y edades.

Screenshot_37

Festividades culturales en Cócorit.

Semana Santa en Cócorit.

Fue en el año 2007 cuando nace la primera campaña turística “Semana Santa en Cócorit, el retorno a nuestro origen”, con la intención de impulsar las tradiciones y raíces de nuestro municipio. Gracias al trabajo en conjunto de organismos como la Oficina de Convenciones y Visitantes de Cd. Obregón, el H. Ayuntamiento de Cajeme a través de la Secretaria de Desarrollo Económico, la Comisaria de Cócorit, Centro de las Culturas Populares, Fundación Cócorit, La Peña Cultural de Cócorit, se logró cumplir el objetivo. Al año siguiente se repitió la experiencia con una gran afluencia que se reflejó en más de 5,000 visitantes a la campaña. Así, cada año el pueblo recibe más visitas durante la Semana Santa. Para el 2013, se contó con una afluencia de 16,400 personas y se sumaron los esfuerzos de instituciones como: Museo de los yaquis, La Casona de Cócorit, Planetario de Cajeme Antonio Sánchez Ibarra, Yo’o Juara “Lugar de Encanto”, La Casa de Adobe de Cócorit, Cócorit Tradición y Cultura A.C., Temascal el Encanto, Casa de la Cultura, entre otros.

Aniversario Cócorit.

Este evento tiene el objetivo de recordar al lugar en donde nació el Municipio de Cajeme y está enfocado a homenajear a las familias pilar de esta comunidad y así mismo promover a los artistas locales, se lleva a cabo el día 23 de Mayo y es organizado por la comisaría de Cócorit con apoyo de las autoridades municipales, la Oficina de Convenciones y Visitantes, los prestadores de servicios del pueblo y distintas asociaciones y fundaciones.

Screenshot_1

Feria de San Juan.

Del día 15 al 24 de junio se lleva a cabo la tradicional Feria de San Juan Cócorit, en la cual se da inicio a la antigua procesión de entregar la imagen de San Juan Bautista frente a la ramada tradicional para su devoción, acorde al ritual religioso desde tiempos de su conquista espiritual por los misioneros jesuitas y franciscanos de la ex misión de Cócorit, donde la madrugada del 24 de junio se lleva al santo hasta la orilla del canal Porfirio Díaz para “bañarlo” en sus aguas provenientes del río Yaqui. La feria es organizada por el Gobierno Municipal en coordinación con la comisaria de Cócorit y vecinos del lugar en los cual se especula una aglomeración de miles de personas ubicados en la plaza Ignacio Zaragoza de Cócorit donde se percibe un ambiente de kermés pueblerina, juegos mecánicos, cocina regional, espectáculos musicales, dancísticos y gran baile grupero, con un rodeo de caballos bailadores y la coronación de la nueva reina.

Screenshot_2

Otoño Cultural.

Con el propósito de revivir las actividades culturales y artísticas en la comisaría de Cócorit se realiza el festival otoño cultural, el cual  se caracteriza por el espíritu festivo en la difusión de las expresiones de la cultura popular e indígena del pueblo sonorense. Se realiza desde 1998 y consiste en la participación de la comunidad yaqui con su gastronomía, danzas, tradiciones, además de talleres para niños, música, teatro y danzas populares, eventos que disfruta la comunidad y los visitantes de la región, a esta celebración acuden alrededor de 1500 personas.  Este evento es organizado por el Ayuntamiento de Cajeme, el Programa de Desarrollo Cultural Municipal de Sonora, y el gran apoyo brindado por Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON) a través de su departamento de Extensión de la Cultura y el Centro de Culturas Populares e Indígenas de Cajeme. Además de La Peña Cultural, UTS, el Centro comunitario la Salle, La Casona de Cócorit, Casa de adobe, restaurante Komunila entre otras tantas agrupaciones.

Screenshot_3

Festival de las calacas.

La celebración del día de muertos en comunidades indígenas de todo el territorio nacional es considerada por la UNESCO desde el año 2003, como “una obra maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”, es por ello que se da inicio al Festival de las Calacas, con el propósito de que esta celebración, se conozca como la representación indígena a la expresión de la cultura nacional. Inicia el 29 de Octubre con un gran desfile de ánimas y de catrinas, después se realizan talleres lúdicos para niños, exposición pictórica de artistas locales, danza, teatro, música, que finalmente concluyen el 2 de Noviembre. Dicho festival es organizado por el H. Ayuntamiento de Cajeme a través de la Secretaria de Desarrollo Social y la Dirección de Cultura Municipal.

Screenshot_4

La magia de Cócorit, un lugar de encanto.

Por Erika Shander Tamaura Torres

“Cuéntame tu historia y háblame al oído de tus padres, Hazme soñar contigo y cuando llegue la noche y empiecen a platicar los grillos, hazme soñar.”
-Santos García Wikit.

Cócorit, uno de los ocho pueblos yaquis, se encuentra situado al margen izquierdo del río de la etnia. Su significado es “chile chiltepín” y es un centro social, político y religioso en el cual se asienta la estructura interna de gobierno y autoridad. Su fiesta tradicional es el 24 de junio, día de San Juan. Fundado en 1617 por los misioneros jesuitas, Cócorit es el pueblo en el cual se desarrolla una interacción directa y respetuosa con la etnia, donde podemos descubrir y admirar su cultura ancestral.

La cosmovisión Yaqui, presenta diversas afirmaciones sobre el origen del mundo y las características del pueblo, entre ellas, se dice que cuando alguien del pueblo deseaba solicitar dones especiales, se retiraba en la naturaleza y se dormía debajo de un gran árbol, para ingresar desde su sueño al “Yo’o Juara” (“lugar de encanto”) en donde se le eran reveladas las respuestas y vocación.

Los Yaquis son el grupo indígena más representativo de Sonora y resguardan celosamente el uso de su lengua, sus tradiciones y su arraigo a la tierra. Los Yaquis están distribuidos en ocho pueblos originales: Vícam (Punta de flecha), Pótam (Topo), Huíviris (Pájaro huitlacoche), Bácum (Laguna), Belén (Pithaya) antes Beén (Cuesta abajo), Tórim (Rata de campo), Rahúm (Objetos sobre el agua) y Cócorit (Chile). La etnia cuenta con sus propios gobernadores tradicionales y su población actual se estima en 32,000 habitantes. Vícam es la cabecera de la tribu.

La población yaqui es bilingüe, su idioma se habla como lengua materna con préstamos del español. Forman parte de la rama lingüística cahita que se compone de tres lenguas: mayo, yaqui y tehueco, éste último desaparecido. El cahita pertenece al grupo lingüístico yuto-azteca.

Los yaquis poseen un alto sentido de religiosidad que está presente en gran parte de sus actividades. La religión yaqui se presenta a raíz de la conquista, como un complejo que yuxtapone creencias y practicas nativas con las católicas sin que haya contradicción entre ellas o supeditación de una sobre otra.

Cócorit ofrece diversos encantos para el turismo derivados de su herencia cultural como la Artesanía, la cual se destaca por manufactura para la parafernalia ceremonial. Destacan las máscaras de danzantes pascola talladas en madera, collares, cinturones con pezuñas de venado o de jabalí, así como tambores y flautas, tiras de tenabaris o cascabeles para las piernas, etc. También confeccionan artículos utilitarios como petates, canastas y coronas de carrizo; platos y tazas de barro, faldillas, blusas, rebozos, manteles, servilletas y muñecas de trapo con el traje femenino tradicional, tanto el festivo como el cotidiano.

Cócorit se destaca por el albergar uno de los mayores legados artísticos de Sonora, como lo es la Casa-taller de Héctor Martínez Arteche: pintor, grabador, escultor, muralista. Condecorado con la distinción de creador emérito sonorense, el maestro muralista perteneciente a la escuela mexicana de pintura impulsó el desarrollo artístico visual de Sonora, abriendo la academia de artes plásticas de la Universidad de Sonora para después hacerse cargo de los talleres de artes visuales del Instituto Tecnológico de Sonora en donde fundó la Galería de Arte ITSON en 1991, la cual  lleva su nombre desde el 2011 en honor a su trayectoria y legado en el año de su fallecimiento. Arteche es sin lugar a duda, la figura artística histórica más importante  en el arte visual del estado, a quién el llamó “Sonora Luminosa”. Sus murales,  grabados, paisajes y ensayos sobre la figura humana son descritos por la crítica especializada como un trabajo técnico de gran virtuosísimo y adelantado a su época. La casa donde vivió sus últimos años se encuentra ubicada enfrente del Museo de los Yaquis en Cócorit.

Como lugar de encanto, Cócorit ofrece destacadas posibilidades y fortalezas para el beneficio de la salud y servicios terapéuticos  como el Temazcal gracias a su ubicación geográfica y los elementos ecológicos que conforman el pueblo, Cócorit es un espacio libre para la promoción de servicios como el ejercicio, bienestar y remedios alternativos orgánicos.

El pueblo de Cócorit es reconocido por contener una gran tradición de Medicina tradicional: La creencia popular versa sobre María Matús, una curandera tradicional de la etnia yaqui, la cual era famosa por poseer habilidades fuera de lo común para sanaciones, así como su carácter de longevidad. Después de su fallecimiento, su descendencia familiar continua con las prácticas de herbolaria y prácticas curativas alternativas que son solicitadas y demandadas por quienes viven en el lugar y por aquellos que viajan para buscar alivio.

Cócorit promueve en su gastronomía una mezcla exótica de sabores y una diversa gama en su menú basado en platillos sonorenses tradicionales, basados en exquisitos cortes, finas hierbas y la tradicional bebida del bacanora. Los llamados Obispos (una bebida refrescante a base de jarabe natural o artificial servida en hielo frappé y nieve artesanal) y las famosas empanadas llamadas “coyotas” de higo, guayaba, piña, piloncillo o cajeta son un sello de la población así como las tortillas de harina hechas de manera artesanal cocinadas en instrumentos tradicionales, cuya técnica ha pasado de generación en generación.

Uno de los principales atractivos diferenciados de Cócorit es El konti, un asentamiento yaqui dentro del pueblo donde se puede atestiguar de forma directa las costumbres y vida de la comunidad Yaqui. Entre las festividades de la etnia, se celebra la semana santa, fiestas patronales y otras fechas del calendario litúrgico como la Santísima Trinidad, Corpus Christi, la Virgen del Camino, las fiestas de San Juan, la Santa Cruz entre otras. Durante cada celebración de la semana santa yaqui, se puede apreciar en el Konti, la tradicional quema de máscaras y danza de pascola y venado. Las personas pueden participar como testigos de los rituales.

Las Danzas de Pascola y Venado se encuentran en proceso rumbo a nombramiento de patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO en para lo cual, expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se encuentran actualmente elaborando un expediente sobre estas danzas como elemento identitario del norte de México.

Esta tradición cuenta con más de 300 años de antigüedad y ha permeado en otras comunidades como los Guarijíos, Pimas, Pápagos, Tarahumaras y Tepehuanos del norte. La danza del venado, llamada en lengua yaqui “maaso yiihua” describe la vida y muerte del animal sagrado de los yaquis. El danzante narra momentos del ciclo vital del venado con una mímica libre que representa las actitudes de sorpresa, alerta, atisbo, venteo del venado ante la naturaleza que lo rodea y su contacto con las diversas criaturas, representadas por la figura del pascola, que por lo general es representada por cuatro danzantes los cuales bailan de uno en uno, danzando primero el último de la jerarquía y por último el pascola yoowe (anciano) o jefe del grupo.

Cócorit, cuenta desde el 2008 con el Museo de los Yaquis, el cual se conforma por once salas temáticas e integra la participación directa de la etnia en todas sus actividades, lo que convierte al recinto en un espacio vivo en donde a través de actividades de investigación y convivencia, se comparte y preserva fielmente la cultura de la etnia.

A 15 minutos del pueblo, se realiza tradicionalmente cada año en el mes de noviembre, el Festival municipal que integra diversas manifestaciones artísticas en honor a la fundación del Ayuntamiento de Cajeme, en la Plaza Álvaro Obregón. El Festival Tetabiakte, lleva su nombre en honor de uno de los líderes políticos y militares más importantes de la tribu yaqui quién defendió la autonomía territorial del pueblo durante el Porfiriato.

Cócorit resguarda la herencia tradicional ancestral de la etnia yaqui, ofreciendo a quién desea descubrirlo, experiencias únicas y místicas.

¡Wuite ome Ko’okoi, yo’o juara!
¡Visita Cócorit, lugar de encanto!

X